Cajal y la Neurona

Ismael Pérez Fernández.

En este mes de mayo se cumplen 152 años del nacimiento del español que con mayor brillo ha iluminado el firmamento de la ciencia, su nombre, Santiago Ramón y Cajal, su pasión, el estudio del sistema nervioso, en concreto fue él quien descubrió la célula nerviosa, es decir, fue capaz de identificar la célula que se encarga de transmitir información dentro del sistema nervioso. A esa célula se la conoce con el nombre de neurona.
Para rendir un pequeño homenaje a semejante intelecto ¿qué mejor manera que hablar de la neurona?
   Bien, el sistema nervioso del ser humano se divide en dos partes, el Sistema Nerviosos Periférico, y el Sistema Nervioso Central. Este ultimo esta formado por el cerebro, el cerebelo, el bulbo raquídeo y la medula espinal. El Sistema Nervioso Periférico lo forman todas las terminaciones nerviosas que salen o entran del Sistema Central.
 

Neurona.

El Sistema Nervioso Central esta formado por unas 100.000 millones de neuronas. Como dato anecdótico, cabe señalar que ese también es el numero de estrellas que se estima hay en la galaxia de la Vía Láctea. Las neuronas tienen un cuerpo principal o soma, del cual surgen de forma arbórea unas ramificaciones. Dichas ramificaciones reciben el nombre de dendritas. De la soma sale también una prolongación larga que recibe el nombre de axón. Las dendritas son las entradas de la neurona y el axón actúa como su salida, pudiendo estar este ultimo conectado a las dendritas o soma de otras neuronas. Los contactos entre las terminaciones nerviosas se llaman sinapsis.
El funcionamiento básico de la transmisión de información es como sigue. La información viaja entre las neuronas en forma de impulsos electroquímicos, estos impulsos están formados por iones de sodio y potasio. Cuando se alcanza cierto grado de excitación en las dendritas de una neurona esta provoca un impulso electroquímico en su axón. Cuando el impulso llega al final del axón, se produce la segregación de sustancias químicas que se encuentran almacenadas en los terminales de los axones, estos neurotransmisores reaccionan con los receptores que se encuentran en la célula o la dendrita a la que esta conectado el axón. Algunos de los neurotransmisores que hay en el cerebro son:  la serotonina, la dopamina y la acetilcolina.
Las sinapsis o contactos tienen una propiedad curiosa y es que se ven reforzadas con el uso, esto es, el contacto se vuelve más permanente. Esto es por ejemplo lo que ocurre en el cerebro cuando realizamos algún tipo de aprendizaje. A esta capacidad se la ha denominado plasticidad cerebral, una de las consecuencias que se derivan del estudio de la plasticidad es que del mismo modo que uno puede hacer ejercicio para mantenerse en forma y tener buena salud también puede ejercitar el cerebro para tener una buena salud mental. Vamos, que leer, debatir y pensar es bueno para conservar nuestra  salud mental.
Se estima que cada neurona tiene una media de 10.000 contactos sinápticos, si multiplicamos esto por el numero de neuronas antes expuesto obtenemos una cifra descomunal de sinapsis, no es de extrañar que el cerebro haga las cosas que hace. Podemos terminar con la palabras de Marian C. Diamond que resumen lo sorprendente que es el órgano que nos hace seres humanos:

“El cerebro es una masa de un kilo y cuarto que uno puede sostener en una mano y que puede concebir un universo de cien mil millones de años luz de diámetro”
 

Ismael Pérez Fernández.
 

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