Museos de Ciencia e Internet
Pedro Gómez Romero.
Instituto de Ciencia de Materiales de Barcelona (CSIC)
(versión basada en la ponencia presentada en las Primeras Jornadas Ciencia Periodismo e Internet, Málaga, 19-20 Oct.2001)

Partiendo del concepto tradicional de Museo y de las tendencias actuales en la divulgación a través de los museos de ciencia interactivos, se analizó en esta ponencia la incidencia de Internet en este campo y su relevancia futura para el desarrollo de nuevas herramientas de divulgación.
Cuadro de texto:  La Biblioteca de Alejandría, imaginada.Algo de Historia.  El Museion, el templo en honor de las Musas, donde arte y ciencia confluían y el saber carecía de apellidos, era en sus orígenes algo más que un museo. El Museion construido en Alejandría por Tolomeo I (s. III aC), que contenía la famosa biblioteca de Alejandría, contaba, además de la zona de residencia y comedor, con salas de conferencias, laboratorios y observatorios, jardines para la discusión peripatética y hasta un zoológico, además del templo y la biblioteca propiamente dichos. En aquel Museion se recopilaban y se clasificaban, se copiaban y se comentaban escritos, pero también se enseñaba y se investigaba. En él, los mejores eruditos y sabios de la época podían disfrutar de la numerosa colección de rollos continentes de obras clásicas del saber antiguo y reflexionar sobre su condición de privilegiados por una sociedad que les permitía vivir para pensar, crear y transmitir conocimiento. El Museion era en efecto un lugar de privilegio. Literalmente, porque no cualquiera podía acceder a su interior y beber de sus fuentes.Y es que la ciencia siempre ha crecido de espaldas a la gente. Sin embargo, en la misma Alejandría en la que floreció la creación y transmisión del saber podemos encontrar también un germen de popularización de la ciencia. El Serapeion, en honor del ecléctico dios Serapis (cruce entre Zeus, Plutón, Osiris y Apis), fue una segunda biblioteca más pequeña que se levantó fuera del templo a las Musas. Estaba dotada con segundas copias de un número reducido de obras, pero estaba abierta al público.[1] Seis siglos duraron Museion y Serapeion antes de caer sus paredes y derrumbarse poco a poco su preciosa herencia cultural, inicialmente bajo la urgencia de la seguridad nacional romana, y al fin, bajo el fuego de la respuesta fanática, cristiana primero, musulmana después.
Los museos científicos. Los Museos de ciencia son un invento moderno. De la edad Moderna, más concretamente. Una época en la que el género humano, con la Inglaterra victoriana a la cabeza, le había encontrado el gusto a la observación de la naturaleza, a los viajes de exploración, al coleccionismo y a la formación de clubs, sociedades científicas y todo tipo de asociaciones. Una época en la que museos como el Museo Británico recogían y clasificaban todo tipo de objetos naturales o culturales de cualquier rincón del imperio.
Cuadro de texto:   El Museo Britanico. Paraíso de eruditos y especialistas. http://www.thebritishmuseum.ac.uk/

En estos museos científicos tradicionales la palabra clave era ( y sigue siendo) su colección, en virtud del tamaño y calidad de la cual se podía juzgar la valía de la institución. A pesar de los muchos siglos transcurridos desde el Museion alejandrino, y a pesar de su carácter público, estos museos seguían siendo ante todo un paraíso para eruditos y estudiosos.
 

Cuadro de texto:  http://www1.lacaixa.es:8090/webflc/wpr0pres.nsf/wurl/mcbchome_esp?OpenDocument
Con el paso del tiempo, los museos en general y los museos de ciencia muy en particular se han ido abriendo a la participación del público. Incluso los museos más tradicionales incluyen programas de interacción con escolares. Pero el cambio más significativo ha tenido lugar con la aparición de un nuevo tipo de museo de ciencia, museos interactivos que no están basados en absoluto en colecciones científicas tradicionales sino en su diseño como centros de experimentación directa de la ciencia por parte del visitante. Resumido en uno de los lemas del Museo de la Ciencia de Barcelona: museos en los que está “PROHIBIDO NO TOCAR”

En estos museos se pretende enseñar y educar, pero sorprendiendo y deleitando. Y por supuesto, no se limitan a la educación de niños o estudiantes sino que invitan a todos a la participación. Se trata de comunicar, mejorar la percepción que el público tiene de la ciencia, divulgarla, difundirla y popularizarla, objetivos todos ellos que se engloban muy adecuadamente en nuestro término español de DIVULGACIÓN, por una vez superior al inglés en capacidad descriptiva e integradora. Para conseguir estos objetivos los museos de ciencia interactivos emplean diversos medios entre los que se pueden destacar la interactividad y la experimentación, llevadas a cabo en entornos multidisciplinares que potencian los aspectos lúdicos y de percepción y análisis de la realidad, con objetos reales pero también con herramientas multimedia.
 

Cuadro de texto:  Ejemplos representativos de museos de ciencia interactivos en España
 
Este tipo de museos tienen ya antecedentes de casi medio siglo. El Exploratorium de San Francisco (http://www.exploratorium.edu/), abierto en 1969, constituye un precedente importante. En España, aunque de implantación más reciente (el de Barcelona en 1981 fue el primero de estos museos con financiación privada y el de La Coruña en 1983 el primero con financiación pública), existe una buena tradición de este nuevo tipo de museos y una tendencia al alza de los mismos.
Internet. De sueño a realidad
Al binomio Museos-Ciencia se ha venido a sumar muy recientemente Internet. Una simbiosis en la que dos viejos gigantes de la cultura humana, en activo desde hace muchos siglos se podrían beneficiar de la entrada en escena del último producto de la construcción neuronal planetaria.

En 1962, J.C.R. Licklider, primer director del Computer Research Program del ARPA(Advanced Research Projects Agency ), soñaba en el MIT bostoniano con la idea de una red galáctica de ordenadores y lo puso por escrito. Por eso se le recuerda como un origen. El origen de la Internet que, obviamente, es uno de esos inventos con muchos padres. En cambio la madre de Internet es bien conocida y única: La Guerra Fría.

Cuadro de texto:

ARPA era una agencia dependiente del pentágono americano y buscaba la gestación de una red de interconexión de ordenadores segura, blindada mediante una estructura descentralizada, a prueba de destrucción nuclear. Y la consiguió, naturalmente. Al fin y al cabo las guerras, frías o calientes, constituyen las demandas de desarrollo tecnológico más incondicionalmente financiadas. Pero Internet creció rodeada por gente con otro tipo de ideas, más centradas en el establecimiento de una red para comunicarse y compartir que para aislarse y prevalecer, científicos idealistas que fueron los primeros en el uso y abuso del correo electrónico, o gente como la del proyecto Guttenberg que decidieron poner en la red libros clásicos al alcance de todos.

De esta forma, Internet ha crecido como un árbol tropical de fuertes raíces que se ha aupado sobre el búnker planeado originalmente, con sus raíces nutriéndose de él.

Internet es una realidad reciente, y es una realidad en inglés, claramente el idioma preponderante en la red, en relación a su número de hablantes. Los contenidos en español están infrarrepresentados, aunque quizá menos de lo que pudiera parecer. Así por ejemplo, se estima que un 5% de las páginas de la World Wide Web están en español, un idioma que hablan unos 400 millones de personas, que a su vez representan el 6.7% de la población mundial de 6000 millones. El tercer mundo es el verdadero marginado de Internet.

Museos de Ciencia e Internet

La relación entre Internet y ciencia fue simbiótica desde un principio, sin embargo la adaptación de los museos al medio Internet tan sólo acaba de empezar.
El nivel de contenidos de una página web de un museo comprende cuatro niveles:
1. Información básica. Cómo llegar, horarios, información general.
2. presentación de contenidos (catálogo)
3. complementos de actividades en el museo
4. más allá del museo
El nivel 1 y el 2, representan el mínimo necesario para informar en la red de nuestra existencia, mientras que el 3 y el 4 diferenciarían nuestra página de la de cualquier empresa de ventas por Internet. Al fin y al cabo, sólo los niveles 3 y 4 representan una oportunidad para explotar el potencial de la red y de sus medios. Actualmente los museos están consolidando su oferta de Internet con contenidos que podríamos centrar en el nivel 3. Se trata de una oferta de calidad que sin embargo se podría considerar “contenida” o incluida en el esquema tradicional del museo[2]. Y sin embargo queda el nivel más importante, aquel en el que la Internet es capaz de crear una sinergia real y trascender los propios museos para crear algo nuevo, una nueva rama de la divulgación, por supuesto no excluyente de lo construido hasta ahora.
Sin embargo, ¿cómo se puede conjugar la virtualidad de la red con el lema de “prohibido no tocar” de los museos interactivos?. Bueno, si no podemos tocar... al menos podemos interaccionar. La interactividad es, en efecto, la esencia de los nuevos museos de ciencia y la Internet se caracteriza muy especialmente por su interactividad, que gracias a foros, chats, “webcams” o “webcasts” puede llegar a ser más real y menos virtual de lo que parece. Y por supuesto Internet cuenta con otra serie de potentes ventajas:
A diferencia de los museos tradicionales que mantenían colecciones materiales, los museos pueden mantener en Internet colecciones no menos importantes: COLECCIONES DE INFORMACIÓN. Pero además debe ser información con gancho para el visitante y en esto no difieren de la parte del museo con paredes. Abordando temas científicos a partir de realidades cotidianas el visitante puede sentir la ciencia como algo más cercano y el museo algo más suyo.
El Exploratorium de San Francisco, pionero en el establecimiento del museo interactio (con paredes) es también un buen ejemplo de entrada con buen pie en Internet. Pero lo cierto es que lo mejor está por llegar y se está gestando ahora mismo. Queda mucho por hacer, tanto en lo que respecta a los contenidos como a los formatos.
Cuadro de texto:  http://www.exploratorium.eduCuadro de texto:  La ciencia del deporte es un buen ejemplo de contenidos con un componente lúdico o cotidiano para la discusión de temas tradicionalmente serios. http://www.exploratorium.edu.
http://www.exploratorium.edu

En los contenidos de divulgación científica en Internet se pueden distinguir principalmente dos planteamientos:

El tratamiento de los premios Nobel se puede usar como un ejemplo excelente para ilustrar esta diferencia. El planteamiento periodístico se centraría en los Nobel recién otorgados y nos contaría los datos y la historia de los premiados y de su trabajo, así como la relevancia del mismo en nuestra sociedad.
Por otra parte, un planteamiento “museístico” del tema, tal y como yo lo concibo, abordaría el Nobel como una oportunidad de investigar la historia de la Ciencia. Bajo el título de “El Siglo Nobel” podría recopilar (o conectarse con) una importantísima base de datos de todos los premios de los 100 años de Nobel y permitir, por ejemplo, una investigación estadística, o, aún mucho mejor, la investigación interactiva de las interrelaciones entre los descubrimientos premiados, cuáles sólo fueron posibles después del descubrimiento de cuáles otros, etc. , un planteamiento que ayudaría a vislumbrar un verdadero árbol de nuestra evolución científica y tecnológica.
Cuadro de texto:    http://www.elpais.es                                         http://www.nobel.seEl premio Nobel. Planteamiento periodístico frente a planteamiento museístico.

El premio Nobel es sólo un ejemplo de cómo se puede abordar la relación entre ciencia, tecnología y sociedad. En la página web http://www.cienciateca.com mantengo una sección titulada “Noticias que harán Historia”. Se trata de una especie de bodega en las que algunas, muy pocas, noticias científicas se comentan en el momento de su aparición y se dejan madurar con la seguridad de que acabarán formando parte de la Historia de la Ciencia (obviando el genoma humano, que está en la mente de todos como una de esas noticias, tratamos las células madre y la Estación Espacial Internacional). Esta sección, junto con la sección simétrica de “Historia que fue noticia” (ej. La síntesis de la aspirina) permiten al visitante considerar nuestra evolución cultural y tecnológica como algo vivo y darse cuenta de que es ahora cuando se está construyendo la historia más importante, la que se enseñará en escuelas y universidades en el siglo XXII.

Cuadro de texto:  http://www.geocities.com/sciencematters          http://www.cienciateca.com
http://www.cienciateca.com
Además de los contenidos, los formatos, los vehículos a través de los cuales se podrá conseguir una experiencia crecientemente interactiva en la divulgación a través de Internet serán otro elemento importante en su implantación. Y digo serán porque éste es otro aspecto que se encuentra en su infancia. En un puñado de años hemos pasado de una WWW en la que las animaciones eran las estrellas de las páginas a las presentaciones Flash y a los applets de Java, éstos últimos verdaderas joyas de programación minimalista, capaces incluso de mimetizar de forma rigurosa todo tipo de principios físicos. Con estas herramientas, o con nuevos lenguajes emergentes como el VRML (Virtual Reality Modeling Language), (véase por ejemplohttp://www.web3d.org/vrml/vrml.htm ) se está empezando a pavimentar el camino de la divulgación en Internet con características propias de Internet.
A continuación indico un par de ejemplos del uso creativo de dos de estos formatos para divulgación:



1. Physics 2000
Entre otros muchos temas que tratan he seleccionado el de comprensión del funcionamiento de las pantallas planas de cristal líquido, un tema que gracias a un par de applets de Java permite comprender estos materiales y dispositivos como los sistemas dinámicos que son.

http://www.colorado.edu/physics/2000/TOC.html
 
 


http://www.colorado.edu/physics/2000/laptops/index.html


2. Aplicaciones VRML

En el entorno científico, el formato VRML (Virtual Reality Modeling Language) se viene usando desde hace un par de años en el mundo de la representación gráfica de la estructura de moléculas y sólidos. Además de aplicaciones más técnicas como las que se muestran en la base de datosICSD (Inorganic Crystal structure Database) (de acceso restringido) esta herramienta debe encontrar aplicación en el ámbito de la divulgación.

Imagen VRML del óxido superconductor de alta Tc YBa2Cu3O7. Gracias al formato VRML
el visitante se puede “mover” virtualmente a través de la estructura, girarla, atravesarla, etc.







Para concluir, después de haber enfatizado que nuestro estado actual de evolución de la divulgación a través de Internet se encuentra en su infancia y que hay mucha cancha para el desarrollo, la ponencia concluyó con el anunció de un nacimiento (o mejor dicho un renacimiento). El de la nueva Biblioteca de Alejandría que se está acabando de terminar en Egipto y cuya inauguración formal está prevista para abril de 2002.

Una nueva esperanza para los amigos de la pregunta, frente a los adictos a la respuesta fanática.


“La pregunta une a los humanos, la respuesta los separa” (Pilar Magro y Alfredo Tiemblo, “El Camino de la Pregunta”)
 

 

[1] En todo caso accesible sólo al público letrado, y ciertamente fuera del alcance de los esclavos.
[2] En palabras de Alicia Rivera, tal y como surgió durante las I Jornadas sobre Ciencia, periodismo e Internet, podríamos decir que estamos haciendo algo parecido a “filmar teatro” a la espera de nuevas herramientas y nuevos creativos que se alimenten mutuamente.
 

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(c) Pedro Gómez-Romero, 2001
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