EL PROBLEMA DE LAS DOS CULTURAS: CIENCIA Y HUMANISMO

 

Dra Rocío Jiménez Ramón,   Madrid

 

Introducción

 

En la actualidad existe una grave incomunicación entre ciencias y letras. Mientras la cultura va por sus propios derroteros, la visión que la mayoría de la gente tiene de la ciencia y la tecnología depende de los mensajes que reciben a través de los múltiples canales de comunicación: catástrofes, accidentes derivados de las tecnologías más avanzadas, nuevas opciones para el control de la reproducción(Nelkin:1991,18).

 

Segun Nelkin:No es en los ámbitos académicos donde hay que resolver el problema de las dos culturas sino en el espacio de la comunicación pública. La ciencia, la hacen los especialistas y la cultura humanista se hace en las facultades pero el público la necesita incluso para participar en el propio espectáculo de la ciencia.

 

Para Carl Sagan: Cuando la investigación científica proporciona unos poderes formidables son ciertamente terribles para naciones y lideres políticos falibles. Aparecen muchos peligros: los científicos , por ejemplo, pueden perder la objetividad. La única protección contra un mal uso de la ciencia y la tecnología suele ser el debate abierto y vigoroso. Puede ser que la pieza crítica de la argumentación sea obvia y muchos científicos o profanos la podrían aportar siempre que no hubieran represalias por ello.

 

El apoyo a gran escala a la ciencia es relativamente reciente, a partir de la II guerra mundial, aunque el mecanismo de algunos científicos por parte de ricos y poderosos es mucho más antiguo.

 

Los verdaderos científicos tienen una puerta abierta al humanismo. Educar para la libertad es enseñar en las escuelas, no solo derechos humanos sino métodos científicos.

 

1. Posiciones al respecto

 

La ciencia en sí misma una palabra talismán. Existe una creencia generalizada de que hay algo especial en la ciencia, en los métodos que utiliza. Cuando a alguna afirmación, investigación o razonamiento se pretende dar a entender que tiene algún tipo de merito o alguna clase especial de fiabilidad. Pero ¿qué hay de especial en la ciencia, si es que hay algo? ¿Cuál es el método científico que según se afirma conduce a resultados especialmente meritorios o fiables?

 

El gran respeto que se tiene por la ciencia no se limita a la vida cotidiana y a los medios de comunicación populares. Resulta evidente también en el mundo académico y universitario.

 

Segun Chalmers muchas de las llamadas ciencias sociales o humanas suscriben el siguiente razonamiento: Se puede atribuir el éxito indiscutible de la física en los últimos tres siglos a la aplicación especial de un método científico. Por consiguiente para que las ciencias sociales y humana puedan emular el éxito de la física será preciso primero comprender y emular este método y aplicarlo después a ellas. Este razonamiento suscita dos preguntas fundamentales: ¿Qué es este método científico que supone ser la clave de este éxito de la física? ¿Es posible transferir este método de la física y aplicarlo a otros campos?

 

a. Kuhn

Autores como afirman que las concepciones tradicionales de la ciencia ya fueran inductivistas o falsacionistas, no resistían una comparación con las pruebas históricas. Un rasgo característico de su teoría histórica es la importancia atribuida al carácter revolucionario del progreso científico en el que una revolución supone el abandono de una estructura teórica y su reemplazo por otra compatible con la anterior. Para Kuhn analizar las características de un periodo de crisis en la ciencia exige tanto la competencia de un psicólogo como de un historiador. Cuando se llega a considerar que las anomalías plantean al paradigma serios problemas comienza un periodo de inseguridad profesional marcada. Cuando un paradigma ha sido debilitado hasta el punto que sus defensores pierden la confianza en él, ha llegado el momento de la revolución científica.

 

b. Feyerabend

Para Feyerabend el elevado respeto por la ciencia es considerado como religión moderna. Insinúa que la elección entre distintas teorías se reduce a una elección determinada por los valores y deseos subjetivos de los individuos.

 

c. Hume

Hume rebate a Feyerabend diciendo que: los individuos nacen en una sociedad que preexiste y que en cierta medida tiene características que ellos no eligen ni están en posición de elegir. Las opciones que les están abierta estarán determinados por el acceso que puedan tener en la practica los recursos necesarios para varias opciones. Los científicos serán libres de seguir sus deseos solos en la medida que puedan elegir entre una serie restringida de opciones que les son posible.

 

2.Propuesta de un canon científico

 

¿Qué ideas científicas debemos integrar en nuestra cultura humanística, para lograr un mejor entendimiento y comprensión del mundo?. La pregunta es pertinente en esta época compleja en la que es cada vez más difícil, pero también más necesario, derribar las barreras que dividen las especialidades para mirar al mundo en su globalidad. Necesitamos disponer de alguna ayuda orientadora, algún criterio para establecer ese canon porque la tradición se ha escindido aquí en compartimentos casi estancos a partir de mediados del siglo XIX.

 

Para A. Fernández, la evidencia de que la ciencia actúe tanto sobre las ideas como sobre las cosas, nos sugiere una hipótesis: el canon sería el conjunto de conceptos, teorías o procedimientos científicos que nos servirían para dos fines: entender el mundo y valorar las consecuencias de la técnica. Esta formulación se hace operativa cuando nos fijamos en una de las revelaciones más interesantes de la ciencia actual:

el mundo es un complejísimo proceso, un ingente conglomerado de evoluciones adaptativas, donde todo está sometido, desde el universo en su totalidad hasta cada persona, pasando por las galaxias, las estrellas y los planetas, las especies biológicas o la cultura humana. Y en esta esencia que cambia, a cuyo sentido sólo podemos acercarnos combinando el azar y la necesidad -la antinomia descubierta por Demócrito- encontramos un terreno común a ámbitos tan distintos pero complementarios como lo científico y lo técnico, y lo literario: lo humanístico.

Todas ellas, entre otras, son motores de la proyectividad humana y de la evolución cultural. Y además, promueven nuevos modos de actuar, de pensar y de decir, esto es, de vivir.

 

El canon literario no sirve sólo para disfrutar de la belleza del lenguaje o para evadirse de las penalidades y la frustración cotidiana, más allá de eso, nos ayuda a entender mejor nuestras mentes, pasiones y sentimientos, las complejidades de las relaciones humanas o la sintonía entre fantasía y realidad, gracias a autores como Shakespeare, Cervantes, Balzac, Kafka o Borges.

 

Así, un canon científico debe servirnos para acercarnos al mundo y sus interrogantes. Y es en este acercamiento donde observaremos las cosas del mundo, desde una objetividad pura y simple de los astros, hasta la compleja y subjetiva visión de nuestros yoes, porque los humanos no podemos renunciar a hacernos preguntas sobre lo que vemos y sentimos.  Esta reflexión nos sugiere una pregunta en tres apartados ante la propuesta del canon científico:

 

1. Los orígenes

 

   El origen del universo , con la cosmetología del Big Bang y la idea del cosmos histórico y evolutivo, incluyendo la manera en que nacieron las estrellas, las galaxias, el sistema solar y la Tierra; el origen de la vida en este planeta, con la idea de evolución prebiótica y la necesidad de entender cómo surgieron el metabolismo y la replicación, o cómo funcionan la evolución de las especies, la herencia biológica o el genoma; el origen del hombre y la evolución del cerebro hasta la inteligencia humana en particular, y el nacimiento del lenguaje y lo que llamamos cultura en especial.

 

2. De qué están hechas las cosas

 

  Cómo son los constituyentes de la materia inerte- desde los átomos hasta las partículas elementales- y de los seres vivos- desde lo que hay dentro de la célula hasta los grandes organismos y sociedades.

 

3. La articulación del azar y la necesidad, apartado que intentamos entender desde que fuera descubierto por Demócrito como compromiso entre las visiones antagónicas de Heráclito y Parménides, es decir, entre lo que cambia y lo que permanece.

 

La reflexión nos acercará hasta una posible articulación de las distintas aproximaciones a la realidad, que son las distintas maneras en que los humanos intentamos salir de la caverna de Platón. La construcción de modelos teóricos, la investigación en disciplinas básicas y la aplicación práctica de los avances tecnológicos gozan, hoy más que nunca, de una gran influencia en todos los órdenes de la vida y en la opinión pública. Este ascenso de las ciencias y de la tecnología en nuestras sociedades, es uno de los grandes retos que plantea el siglo XXI.

 

Esos avances ayudan al desarrollo de los pueblos y de los Estados. Y al mismo tiempo constituyen un desafío armónico y equilibrado de los avances científicos y tecnológicos, con la herencia cultural de Occidente.

 

 Según Víctor Weisskopt el científico tiene la obligación de ser el guardián, el colaborador y defensor del conocimiento y de la visión científica. Este gran edificio de ideas no debe descuidarse durante un tiempo de crisis. Tenemos necesidad de la ciencia no sólo para la solución de problemas prácticos, sino también para mantener vivo el espíritu de ese gran esfuerzo humano. Tenemos que conseguir que este mundo sea un mundo bueno y habitable, pero también tenemos que crear valores e ideas por las que la gente pueda vivir y pueda luchar.

 

3. En el s.XXI:  nuevos comunicadores

 

               Martín Redfern, periodista científico de la BBC de Londres, nos ha recordado la mejor razón de ser del periodismo científico: "Los periodistas son lo único que tiene el público para poder comprender un aspecto de las cosas".

 

 

            Para Manuel Calvo:La obligación de quienes hemos elegido esta sugestiva y arriesgada especialización de divulgar la ciencia es transformar el periodismo en instrumento positivo y creador al servicio de la educación popular y del desarrollo integral del ser humano, en un sistema de ayudas para que el hombre de nuestra era aprenda a responder al más gigantesco e impresionante desafío de todos los tiempos, el desafío de la adaptación.

 

4. Bibliografía:

4.1.Libros

            - La Ciencia y Tecnología ante el Tercer Milenio. Madrid 2002.Editorial

             nuevo milenio. Editor Jose Manuel Sanchez Ron.

 El hombre a la luz de la ciencia. M Artigas. Editorial Paidos.Barcelona.

- ¿Qué es esa cosa llamada ciencia? Chalmers.Siglo XXI editores 2000. Madrid.

- La ciencia , una luz en la oscuridad. Carl Sagan. 2000. Editorial Planeta.

 

4.2. Articulos

 

            - El Mundo (Cultural 17-23 de Julio de 2002).El canon cientifico.

             A.Fernandez Rañada.

           - En el siglo XXI, nuevos comunicadores Manuel Calvo Hernando