ATRÉVETE A PENSAR

Tractatuslogico-humoristicus para universitarios

Autor© : Pedro Mendoza

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Este texto corresponde a un fragmento del libro de Pedro Mendoza "ATRÉVETE A PENSAR. Tractatus logico-humoristicus para universitarios", publicado por ECU (Editorial Club Universitario), 2002

lntroducción

El filósofo vienés LudwigWittgenstein (1889-1951) publicó en 1922 un libro muy pequeño de filosofía, prologado por BertrandRussell (1872-1970). Se publicó en bilingüe, inglés y alemán. Ese libro, cuya versión alemana había salido un año antes en forma de artículo, se hizo paradigmático en el siglo XX, por su simplicidad y su profundidad. Su título era Tractatuslogico-philosophicus.

Entre 1920 y 1926, Wittgenstein trabajó como maestro de Primaria en tres pueblecitos de Austria. Como agradecimiento simbólico a Wittgenstein en el 80 aniversario de su libro más famoso, aquí va esta aportación educativa, dirigida a universitarios y universitarias de hoy. Después de estos serios preliminares, pasaré a rememorar el estilo de aquel Tractatus, añadiendo yo en éste un aspecto humorístico concomitante, no por ello menos trascendente.

Posiblemente sólo entienda este libro quien haya pensado alguna vez por sí mismo. No es, pues, un manual de instrucciones. Quizá podría resumirse así: lo que tiene solución debe arreglarse ya; y de lo que no tiene remedio, mejor es reirse. Lo subtitulo Tractatuslogico-humorísticusno porque trate temas triviales, sino porque está hecho con humor. Y en latín, porque es más solemne (no en inglés, que lo habla todo el mundo). En qué medida coincida mi iniciativa con la de otros autores, me trae al fresco. En realidad, no aspiro a descubrir la pólvora, razón por la cual apenas aduzco fuentes. Me es casi indiferente si lo pensado por mí ha sido ya pensado por otros.

Debo a Wittgenstein el envoltorio de este trabajo. Y a un profesor español, Miguel Fernández Pérez, una lucecita que se me encendió leyendo su libro Así enseña nuestra universidad, publicado en 1989. También tomo de un idealista crítico, un tal Kant (1724-1804), el título atrévete a pensar (sapereaude), lema de su Ilustración: corría el año 1784, ¡qué tiempos aquellos!... Debo a otros millones de personas, bichos, cosas y circunstancias, los datos que obran en mi ADN y en mi sistema nervioso, pero nos ahorramos la lista. También, y como es costumbre, quiero dar las gracias a mi compañera y esposa (legal): que no me ha pasado a máquina ningún trabajo ni le desvelan estos temas, gracias a dios. Con lo cual, tengo la seguridad de que, al llegar a casa, cambio de ambiente.

La utilidad de los pensamientos aquí comunicados me parece definitivamente provisional, como muchos contratos laborales del siglo XXI. Soy, pues, de la opinión de no haber solucionado nada. Y si no me equivoco, el valor de este trabajo está en sugerir lo mucho que se hace para mejorar tan poco. El autor desea a sus lectores y lectoras que se pongan cómodos. Este no es un libro para decir "lo he leído". Lean despacio, como beben las gallinas, decía Tierno Galván. Ah, y desabróchense el cinturón si es que aprieta ...Thankyou!

El autor, año 2002


1.QUIÉN SOY, DE DÓNDE VENGO, A DÓNDE VOY

1.1El mundo es todo lo que pasa por mis neuronas.

1.2Entre las cosas que pasan por mis neuronas, está mi convicción íntima de que el mundo existe fuera de mí, con independencia de que yo exista o no. O sea, que "no somos nadie".

1.3Es probable, para mí, que existan otros mundos u otras formas de captar el único mundo en diferentes dimensiones a las convencionales. Pero no me consta. Así que hablaré desde mi mundo. En este sentido, todo lo que digo es subjetivo. Entre los cientos de billones de uniones sinápticas en mi cerebro, sólo haré conscientes unas pocas relaciones, que son de las que me parece que quiero hablar.

1.4Si es verdad que estamos en una esquina de una galaxia con unos 100.000 años-luz de diámetro y que existen, por ahora, otros cientos de miles de millones de galaxias así (con sus correspondientes agujeros), la relatividad de mi aldea mental es algo a poner en primer plano: no se tomen ustedes muy a pecho lo que yo diga. Estamos saliendo del cascarón, ni siquiera hemos llegado al planeta de al lado. Claro, que, a lo mejor, ni hace falta: "Se ha expandido el ámbito de la estupidez humana" –dijo BertrandRussell el 21 de julio-1969, seis meses antes de morir, mientras andábamos por la luna...

1.5Y si también fuera cierto que esto funciona desde hace casi 15.000 millones de años, la cosa tiene gracia. Como para ponerme yo ahora original en reciclar la realidad. Por más que hago memoria y a pesar de Platón, yo no estaba allí ni recuerdo reminiscencias de haber vivido en ninguna otra parte. Así que me referiré sobre todo a los 15.000 millones de años que quedan por delante.

1.6No haré largas derivaciones lógicas. Primero, porque el truco de las conclusiones está siempre en las premisas. Segundo, porque no trato de convencer de nada, sino de comunicar intuiciones no siempre irracionales. Tercero, porque estamos en la época de la imagen y no quiero ponerme plomo, que el tiempo es oro.

1.7Presento sugerencias a modo de flash, en frases cortas y cerradas. Este estilo, en mi intención, no tiene nada que ver con tonos dogmáticos, sino con el tiempo, el espacio y el sentido común. Por otra parte, el 99% de lo que leemos ya está escrito en algún sitio. Para la localización de estas intuiciones, evito círculos concéntricos como 1.1.1. y 1.1.2 (marean que es una barbaridad).

1.8Todas y cada una de las afirmaciones de este libro, y de todos los libros, son parciales o discutibles, porque yo soy limitado y concreto. Cualquier lenguaje de la especie humana es como un cuello de botella: más estrecho que la realidad simbolizada. Por otra parte, una misma proposición o expresión tiene siempre múltiples resonancias y coherencias, dependen del intérprete, del recipiente, del juego de espejos intermedios.

1.9El punto focal de este trabajo es la universidad española vista desde un alumno, aunque habrá otros centros de interés convergentes. Siento la pasión de saber y de llegar a la raíz de las cosas, pero no me defino como Intelectual ni tengo interés en serlo. No me gusta la palabra ni me atraen la mayoría de los intelectuales. Quizá porque bastantes de ellos se divierten demasiado en crucigramas virtuales. Las energías que gastan en enlatar y etiquetar lo que ellos llaman realidad son inmensamente mayores que las empleadas en mejorarla. Para este tipo de intelectuales, que no son pocos, la realidad es un pretexto para su propio juego: rara vez se manchan con ella. La gente que nunca se define, esperando el sol que más calienta, simplemente me inspira desprecio, y son peligros públicos.

2.EN QUÉ PAÍS ESTOY

2.1Aunque todas las Comunidades Autónomas son "países" (y otros más si se quiere), yo usaré la palabra país para referirme al conjunto de ciudadanos de este Estado, también llamados "españoles". Aunque todos tenemos alguna vez la pesadilla de aparecer diferentes (eso a veces vende más), yo me fijaré en algunas constantes que me parecen comunes a la mayoría de nosotros, los españoles. La constante común que quiero poner en primer plano, no por masoquismo sino para entender mejor en qué universidad estamos, es una sola: éste es un país mediocre. Estoy hablando de la resultante, de la media. Naturalmente que hay españoles competentes y hasta superdotados. Pero éstos no son representativos de la mayoría ni de la media, son una exigua minoría.

2.2En el caso de que la hipótesis anterior fuera falsa, yo me habría equivocado, y nada más. En el caso de que fuera verdadera, nos explicaríamos no sólo alguna cosa rara, sino series de cosas raras o poco "lógicas". Ya ha salido la palabrica... Por profilaxis, no aplique usted la lógica al funcionamiento de este país, se evitará sobresaltos.

2.3Mediocridad, dice el diccionario, es "estado de una cosa entre lo bueno y lo malo, entre lo grande y lo pequeño". Y en otra acepción, "persona de mediana inteligencia". Nos puede servir esta descripción. Sólo nos quedaría decidir qué países serían los "grandes" y cuáles los "pequeños", para situamos nosotros en medio. Me arriesgo a este tipo de simplificación. De lo contrario, este libro sería otra cosa o no existiría. Tampoco me sirve de consuelo reconocer que hay muchos países "peores". Yo quiero que el país donde he nacido y trabajado sea mejor de lo que es, no por localismo o nacionalismo baratos, sino porque siento esa necesidad como algo lógico.

2.4España está entre Francia y Marruecos. La geografía, como se ve, es trascendente a sí misma. Teniendo en cuenta los últimos 500 años de historia, ¿con qué países europeos sería lógico compararnos? Pues, en muchos aspectos, a mí me parece claro: con Francia, Inglaterra y Alemania. Con Italia, menos, pues sólo lleva un siglo como Estado unificado. Sin echar mano de enciclopedias o encuestas, parece evidente que hoy Alemania, Francia, Reino Unido (y también Italia), con todas sus lacras y errores, van por delante de España en poder adquisitivo, niveles de vida, investigación, organización, cultura y deportes. No sólo en valores absolutos (tienen más habitantes), sino relativos. Dejemos las correlaciones alambicadas y mencionemos ejemplos perceptibles por todo el mundo.

2-5Los retretes públicos.

Por muchas presencias y presidencias europeas que nos encomienden, no acabamos aquí de ser europeos. Yo no pido aire acondicionado ni olor a colonia. Ni ramos de flores en urinarios de caballeros, como en Holanda. Ni siquiera una elemental percha por si llevas algo. Sólo suplico con el debido respeto: a) que cierre la puerta, b) que no haya "aguas" por el suelo, c) que haya papel, y d) que funcione el complejo cadena-agua-taza-escobilla.

2.6No hablemos ya de la represión sexual, cultural y política, expresadas en puertas WC modelo muro-Berlín. En resumen, yo, que no soy escrupuloso, preferiría pagar algo y que no me pase nada. Además, se crearían miles de puestos de trabajo.

2.7La suciedad ambiental y el botellón.

Directamente proporcional a la importancia demográfica de la ciudad. Papeleras rotas o quemadas. Millones de papeles, latas, vidrios y desperdicios por los suelos. El español medio es todavía deficiente en bien común. El bien común es un concepto nuclear, no sólo para proyectar ilusiones conjuntas, sino para que exista una sociedad. Pero este concepto está mayoritariamente ausente de los hábitos económicos, educativos, familiares e institucionales. ¿Acaso no había escrito ya el geógrafo griego Estrabón (+25 dC) que "los íberos eran incapaces de aunar energías en pro del bien común"? -lanGIBSON (1993): España. Barcelona: Ediciones B, página 18.

2.8La contaminación acústica.

Ruido por todas partes. Mucho ruido y pocas nueces. Al parecer, somos medalla de plata mundial en ruido urbano, detrás de Japón (aunque sólo en eso nos debemos parecer a Japón). La verdad es que somos selectivos, aprendemos lo mejor de cada uno. Y si vas a un parque, a lo mejor oyes el carrusel. Iluso, y tú venías al "retiro"... Recuerdo aquí la multa de 200 libras (unas 40.000 pesetas de "entonces") que, en teoría, te podían echar en Londres, hace ya décadas, por llevar en parques públicos un transistor encendido. Aquí no hemos llegado ni a la teoría.

2.9El desorden ambiental expresa nuestro desorden mental. "Guarda el orden y el orden te guardará", decía hace 1.500 años un norteafricano que sabía mucho. Eso de que el orden "quita libertad" es un truco que aquí no vale. Si es realmente orden (lo justo), aumenta la libertad colectiva. La intuición original anarquista (autogestión solidaria) es la suprema expresión del orden: máxima armonía entre individuo y bien común, máxima libertad y justicia posibles. El problema está en cómo hacerlo funcionar, del dicho al hecho va mucho trecho. En nombre del "orden público", se han hecho muchas barbaridades. Y a veces, comparamos lo peor del "orden" con lo mejor de la "libertad", o viceversa. Detrás de cada palabra clave, hay una carga histórica de manipulación. Así, unos odiarán la palabra orden; y otros, la palabra libertad (recordemos 1.8).

2.10El tráfico

Es un caos relativamente reciente. Da la misma constante, pero con coches y motos. Tubos de escape estridentes, dobles filas... No he contado los ingenieros, asesores y prospectores que tenemos (que deben ser la tira), pero da igual. No hace falta ser ministro de ciencia y tecnología para sospechar que esto se veía venir. Se sabe los metros cuadrados de las calles, el número de vehículos que salen cada año, el número de plazas de parking... Pero da igual. En el glorioso verano de 1992, leí en un semanario: "En Francia, con un parque de 30 millones de vehículos, se registraron cinco millones de accidentes en el último año. Mientras, en España, con 15 millones de coches, se produjeron 6 millones de accidentes (TIEMPO, 8-junio-1992). Pero en el año 2002 no hemos cambiado mucho.

2.11En un país mediocre puede ocurrir de todo. Pero la culpa no es de los coches. Que yo sepa, todavía no son sujetos de responsabilidad penal. Tampoco es sólo de los conductores, como machaconamente nos sugieren todos los directores de tráfico que en España han sido. Baches añejos, líneas blancas ennegrecidas y cruces mal señalizados no son aquí precisamente ovnis. Una de las claves para medir la solvencia de un país es cómo indica los cruces: carreteras, caminos, calles, pasillos de hospitales, aeropuertos, administraciones públicas, aparcamientos, líneas del metro... ¡Cuánto tiempo, dinero y vidas humanas se pierden por un cruce mal indicado! Cuando hay que deducir, malo, es que faltan indicadores. Tampoco es raro ver semáforos o paneles tapados por árboles. Somos ecológicos a destiempo, pues en cuestiones de seguridad, es preferible que sobren tres indicadores a que falte uno. Pero a los ingenieros no les deben enseñar estas cosas en la universidad...

2.12Todo ello es una amarga combinación de ineducación, no sólo vial, sino total. Chapuza colectiva con gobiernos representativos, insolvencia técnica y ética, paralelas. No hablamos ya de la contaminación, porque esto no es la cumbre de Greenpeace, pero el tráfico es uno de nuestros "episodios nacionales". Como conductor, yo tengo hechos unos 400.000 km, que no son muchos, pero valen para hacerse una idea. No he tenido ningún accidente, pero sí muchos sustos. Todos los días cometo algún error (todos los errores son graves), pero sigo pensando que un buen coche o una buena moto pueden ser progreso. No obstante, si esto sigue así, vamos a terminar odiando el tráfico, la ciudad y a nosotros mismos. El desastre está en nosotros. Y no se arregla informatizando el caos, sino reduciendo el caos. La informatización sólo es un medio, no un fin.

2.13Los incendios forestales.

No sólo no plantamos árboles por millones, sino que además se queman. Y a veces, intencionadamente. Es realmente macabro y revela muchas incapacidades juntas: culturales, técnicas, jurídicas, económicas y políticas. El desierto y la sequía avanzan, sobre todo la sequía mental.

2.14Los deportes.

Existen buenas individualidades y hasta buenos equipos, cuyas medallas y copas muestran que algo va mejor que antes. Pero no echar las campanas al vuelo. Por ejemplo, la selección española de fútbol profesional nunca ha ganado una final de campeonato mundial (ojalá retire yo esta frase en la próxima edición). Y no se dirá que no hay apoyo popular e institucional. Aquí, si ha habido algo con apoyo, ha sido “fútbol y toros”. A pesar de todo, cuando se ponen los medios, hay resultados: Olimpíadas 92, Ciclismo, Tenis, Munich 2002, Natación, Golf, Gimnasia... No somos una "raza inferior” (yo no creo en esas tonterías), sino que no nos tomamos en serio la EDUCACIÓN y el MÉTODO, que deberían convertirse en hábitos sociales, como ir al bar o jugar a la loto. Lo mediocre es hacer esfuerzos inauditos sólo por escaparate, cuando se mundovisa (motivación extemahetero-nomía). Debemos dar el siguiente paso: hacer bien las cosas por principio, aunque no siempre nos vean (motivación interna, auto-nomia). O sea, por deporte. En toda la historia de los Juegos Olímpicos modernos hasta el año 2000 incluído (más de un siglo), España ha obtenido 75 medallas. O sea, 6 veces menos que Italia (462), 7 veces menos que Francia (559), 8 veces menos que Inglaterra (630), 13 veces menos que la URSS (1.010) y 28 veces menos que Estados Unidos (2.089) –Anuario EL MUNDO 2001, pág. 512. No hace falta añadir la síntesis de los premios Nobel (desde 1901): aquí todavía salimos peor...

2.15No hablamos tampoco de otras níeves perpetuas para no trivializar demasiado: terrorismo, paro, inmigrantes, accidentes laborales, corrupciones, fraudes, drogas, maltratos, tercera edad, minusválidos... Cada uno, por sí solo, revela nuestra imprevisión e insolvencia. Nuestra justicia, nuestra sanidad, nuestra universidad, nuestro sistema educativo, nuestras instituciones y nuestra cabeza van por detrás de las necesidades. A veces, hasta el lenguaje mismo descubre nuestras categorías mentales, aquí al robo le llaman PICARESCA. "La sociedad es anterior al individuo" (Marx).

2.16La injusticia es lo más antiestético. Todos los países tienen injusticias colectivas, problemas y cosas mal hechas. La diferencia está en que, en los evolucionados, es lo anormal o provisional, la reforma pendiente. Pero en los mediocres, es lo normal o definitivo, lo estatuido. En los países mediocres o colonizados, se da por hecho que las necesidades van por delante de la cabeza. Y en los evolucionados o protagonistas, se da por hecho que la cabeza debe ir por delante de las necesidades (demasiados sobresaltos vienen ya en la vida por sorpresa, como para dejar encima muchas cosas a la improvisación). Los evolucionados actúan por principios, justos o injustos pero coherentes. Los mediocres no actúan por principios, porque no los tienen. Simplemente copian las razones de los otros o se dejan llevar por la pereza mental de la inercia.

3. ¿CÓMO PODRÍA ESTE PAÍS DEJAR DE SER MEDIOCRE?

3.1Las causas de la mediocridad española están ya analizadas. Hemos tenido siglos de aislamiento, guerras civiles, absolutismos, autoritarismos religiosos, culturales, lingüísticos, políticos...lntolerancias a la carta. Cada intolerancia es como un tipo de racismo, un fanatismo, un reduccionismo, una endogamia, una enfermedad. Caciquismos analfabetos, amiguismos y favoritismos impertinentes, persecución sistemática al animal racional. Anatema al insumiso, al que no es súbdito del dogma nacional, cultural o religioso.

3.2Mucha gente, cuando oye la palabra EDUCACION, piensa en los niños, como si los adultos estuviéramos ya todos "educados". El gran problema colectivo es cómo educarnos mutuamente entre adultos. No es que seamos mediocres in aeternum, sólo somos culturalmente mediocres, provisionalmente mediocres. Pero podemos cambiar, podemos ser de otra manera. Depende, sobre todo, de nosotros mismos.

3.3Ya puedes hacer el salto mortal con los niños o con los adolescentes: si los adultos están en otro mundo, esa educación es un fraude, un circo, no un colegio. Toda educación que ignore las coordenadas de la sociedad real, es un fraude. Por muchos mármoles, alfombras o tresillos que se instale en el vestíbulo de entrada. Por muchos laboratorios, bibliotecas o salas de informática, por muchas leyes de calidad que se introduzca, siempre nos quedará la praxis social efectiva como la guía imprescindible de referencia. Educar, entre otras cosas, es enseñar a convivir para la sociedad real.

3.4Históricamente en España, hemos tenido un descuido programado de la ciencia y de la investigación. Inversión escasa o nula en la cualificación del ciudadano, no sólo del productor. A primera vista, España podría ser un país mucho más organizado, consistente y feliz. Tiene extensión, ricas tierras para la supervivencia agrícola y ganadera, variedad de ecosistemas. Tradición de mar para pescadores y playas para turistas. Climas y orografías distintas. Experiencia industrial y de servicios. Bien situada comercialmente. Buena alimentación y esperanza de vida alta. Baja densidad demográfica, nos sobra sitio para todos. Experiencia histórica, archivos, bibliotecas, bancos de datos, arte, baile, música, variedad de culturas, enfoques y síntesis: entre Europa, Africa y América.

3.5Entonces, ¿qué es lo que falla aquí? Pues para mí está claro: organizarnos mejor, como individuos y como pueblos. Pero nadie da lo que no tiene. Y “¿Cómo va a haber organización en la política española, si no hay ni siquiera en las conversaciones?” ?se preguntaba Ortega y Gasset en 1921 (España invertebrada. Madrid 1963: Revista de Occidente, pág. 100). Es más una cuestión ética que técnica. ESCUCHAR es una de nuestras deficiencias, no sabemos ESCUCHAR, paso previo para el diálogo. No es sólo dejar hablar (“ya verás cuando me toque a mí"), sino ponerse en lugar del otro. Incluso hablamos de tres en tres, tenemos prisa en llevar la contraria. Este país aprende mal porque escucha mal.

3.6Cuando escuchemos mejor, podremos convivir sin miedo recíproco y no será necesario matar para sobrevivir. El darvinismo se acaba pagando caro. Empieza a veces como un juego, como un estímulo, pero acaba en guerra. Entonces, ya es tarde. Los individualismos, los corporativismos y los nacionalismos a ultranza llevan al vacío social, a la tristeza. En realidad, se puede idealizar cualquier barbaridad, la imaginación es libre. Pero tal como va la movilidad cultural, todos necesitamos reconversiones periódicas, pactos implícitos, cambios de mente. Quienes tienen más poder, deben reconvertirse más veces.

3.7En realidad, no existen países pobres de recursos materiales, sino humanos: son pobres en proyectos colectivos, en organización, en autonomía mental. Por otra parte, donde las mentes no trabajan en común, de nada sirven los recursos materiales colectivos, pues pronto acaban secuestrados por unos pocos.

3.8Seguro que, a estas horas, ya hay lectores que se han rebelado: "Bueno, tío, pero ¿qué de malo tiene ser mediocre? Reivindico mi derecho a ser mediocre, a no pasar por ese aro de autoexigencia antipática"... Bien, nada que objetar, es una opción posible. Lo que añado es que, cuando hay mucha gente así, luego no se debe protestar por las consecuencias colectivas, entre ellas ésta: "Cada uno se jode cuando le toca". Postulado metafísico altamente estimulante y propio de culturas "superiores", claro. Para este viaje, Stephen, no hacían falta 15.000 millones de años...

3.9La masa no existe, es la media de las posturas individuales. Cada ciudadano puede cambiar el promedio matemático de su sociedad, si corrige sus propios comportamientos. En los países más evolucionados, hay clara conciencia de que los ciudadanos somos contagiosos para lo bueno y para lo malo: no es costumbre descargar sobre otros sus propias responsabilidades. Aquí, por el contrario, siempre estamos llamando al guardia. Por eso, cuando no hay guardia, no pasa nada o pasa todo.

3.10¿Cómo podría este país dejar de ser mediocre?

No por decreto. Tampoco en un cuatrienio, olvídense algunos políticos y publicistas varios. Yo me conformaría con que, dentro de unos 20 años, allá por la década del 2020, este país hubiera dejado de ser globalmente mediocre. Debemos objetivar el denominador común de la mediocridad. Si no se objetiva, nunca podrá atacarse. Habrá que nombrarlo de alguna manera. Podríamos llamarle CHAPUZA. Y habrá que encontrar a su "enemigo", contradictorio e incompatible con la chapuza. Todas las palabras son ambiguas, simpáticas y antipáticas a la vez (ver 1.8 y 2.9). Pero, como de alguna manera habrá que nombrarlo, al enemigo de la chapuza le llamaremos LÓGICA. Por LÓGICA entenderemos "lo justo, el trabajo bien hecho". Por CHAPUZA entenderemos "lo injusto, el trabajo mal hecho".

3.11En una primera fase, detectaremos, enumeraremos, registraremos o grabaremos situaciones de chapuza. En una segunda fase, haremos un ejercicio de sustitución: ¿cómo deberían reconvertirse las "situaciones de chapuza" para ser ascendidas al rango “situaciones de lógica"?. A mi parecer, en los próximos años, habría que invertir sobre todo en acciones de la primera fase: detectar y tipificar situaciones de chapuza. Publicar manuales con listas de chapuzas por distintos criterios de búsqueda: por temas, por Empresas, por Bancos, por Ministerios, por Comunidades, por Servicios, por Partidos Políticos, por Sindicatos, por Universidades, por Facultades, por Departamentos, por franjas horarias ("la chapuza de las 11”)... Que todo ciudadano de este país estuviera tan informado en detección de chapuzas como de los plazos fiscales para pagar a Hacienda.

3.12Yo no creo en las definiciones cerradas, a no ser que se tomen como provisionales. Sí apuesto por las descripciones. Por eso, en las líneas siguientes, sugiero unos pocos denominadores comunes para situaciones de chapuza, unas pocas matrices o directorios, digamos. Cualquiera que se entretenga, encontrará muchos más.

3.13Ejemplos cotidianos de chapuza

a) Ser servil con el superior y déspota con el inferior.

b) Responsabilidades diluídas, sin nombres propios:

La frase hechaLa frase que no se esperan

?"Me dicen de la Dirección"¿Quién, cómo y cuándo?

?"La normativa vigente"¿Quién la firma? fecha, BOE...

?"La última circular"¿Puedo tener fotocopia?

?"El Ministerio"¿Qué Jefe de qué Servicio?

?"El Gobierno"¿Qué ministro o director general?

?"El Rectorado"¿Quién, cuándo, cómo, verbal o escrito?

c) Eternas lamentaciones de pasillo, sin firma.

d) Miedo crónico a decidir por sí mismo/a.

e) Convertir los medios en fines.

f) El cambio de chaqueta (cambiar es de sabios, pero cambiar de chaqueta mental en dos días es sospechoso).

g) La falta de rigor: decir una cosa y hacer otra.

h) Tener un criterio los lunes y otro, los viernes.

i) La ausencia de criterios: "yo, lo que manden".

k) Hacer las cosas pensando sólo en los próximos 12 meses y nunca en los próximos 12 años.

l) Trabajar, informar, divertirse... sin pasión.

m) Informar bien a los simpáticos y mal al resto.

n) Responder "ni idea" trabajando en INFORMACIÓN.

o) Enfadarse con el público por no tener el coraje de enfadarse con el propio jefe.

p) Ser legalista para no ser justo.

q) Ir en dirección prohibida "ahora que no hay guardia".

r) Pedir a Dios lo que hay que exigir a los hombres.

s) Cuidar a los muertos más que a los vivos.

t) Decir en diez palabras lo que se puede decir en una.

u) Decir en una palabra lo que se debe decir en diez.

v) Echarle al Gobierno la culpa de todo.

x) Darle siempre la razón al Gobierno.

y) Acostumbrarse a decir "no es mi problema".

z) Creer que el tiempo arreglará las cosas.

3.14La chapuza ética y la chapuza técnica suelen ser amigas. En los dos casos, hay insolvencia o desprecio hacia lo lógico. También podríamos llamar a esta situación "la lógica de la chapuza", pero dejemos los juegos de palabras, es divertido pero no es un juego. Aquí emplearemos LÓGICA como "lo justo" y CHAPUZA como "lo injusto". La chapuza es omnipresente y multicolor. Es una segunda naturaleza. Para neutralizarla, no hay que ponerse nervioso, sino al revés: instalarse en ella, "infiltrarse", conocer sus motivaciones, sus raíces conscientes e inconscientes. Para conseguir un país menos chapuza, un punto neurálgico es la EDUCACION. Y en la formación de educadores, un campo estratégico es la universidad. De ella hablaremos. Pero los hábitos sociales se configuran mucho antes.