La ciencia inesperada

Método, rigor, planificación, exactitud. Todos estos sustantivos pueden verse dignamente acompañados del adjetivo científico sin ningún reparo. Efectivamente, la investigación científica y el desarrollo tecnológico se asocian en nuestras mentes con proyectos cuidadosamente planificados, financiados, coordinados y llevados a cabo. Proyectos que, finalmente, desembocan en descubrimientos, productos, inventos o dispositivos que nos cambian la vida. Y algo de verdad hay en ese estereotipo.